jueves, 9 de abril de 2015

“El cuerpo como herramienta de curación”

Un extracto del libro de Christian Fleche. “El cuerpo como herramienta de curación” 2005, Editorial Obelisco: 
Veamos la relación que  hay en cada órgano de nuestro cuerpo con nuestra mente y reacciones del mismo. 
  • El aparato respiratorio: está relacionado con la libertad, el espacio y la seguridad: siento la necesidad de un territorio, de un espacio de libertad y de seguridad.
  • El aparato rena(riñones, uréteres, vejiga): está relacionado con las referencias: la importancia de situarse en el espacio, de marcar el territorio.
  • El aparato locomotor (huesos, músculos y tendones): está influenciado por el sentido, el valor y la utilidad de las cosas. La cuestión es: ¿Qué me motiva a hacer esto?
  • El aparato cardiovascular (corazón, arterias, venas, sangre): se encarga de la transmisión del oxigeno a todas las partes del cuerpo y de la eliminación de los deshechos. Es la imagen de la casa, de la limpieza, del territorio a conseguir y a conserva. La cuestión es: ¿Cómo conservar lo propio?
  • El aparato sexual (gónadas, útero, cuello del útero, próstata) esta, obviamente, relacionado con la transmisión de vida, con la perpetuación de la especie. Es un proyecto a largo plazo.
  • El aparato sensorial controla la relación con el mundo exterior. Tengo que conseguir toda la información útil para mi seguridad.
  • El aparato o sistema hormonal (endocrinología): se puede considerar como un primer cerebro. Las hormonas circulan por el cuerpo y transmiten la información. El cerebro se comunica con los órganos a través de las neuronas (información rápida y breve) o las hormonas (información más lenta, pero que permanece más tiempo).
  • También tenemos el sistema inmunológico: encargado de distinguir entre lo propio y lo ajeno. Lo ajeno es agresivo, exterior, químico, los gérmenes que no hemos podido identificar durante la infancia; es decir. Todo lo que no es propio. Después hay que hacer durar este conocimiento. Noción de proyectar lo propio a largo plazo.
 Seguramente te identificaste con algunas características, ¿Te has puesto a pensar que cada una de ellas solo expresan tu insatisfacción?

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http://nuestravidaemocional.blogspot.com.ar/p/diccionario-de-las-enfermedades.html

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martes, 7 de abril de 2015

La sanación de tu mundo comienza en ti: “Ho´oponopono”

Por Dr. Joe Vitale
La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. 
¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? 
Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. 
De modo que descarté esta historia.Hace unos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. 
El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. 
Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.
Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen. Pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakalá Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad.  
Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de su trabajo como terapeuta.
Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. 
El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.
“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares:
“¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?” 
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.
¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. 
Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. 
Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior.

El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.

Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. 
Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a ti mismo.
Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.
“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo.”
“¿Sólo eso?”
“Sólo eso.”

“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”

Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.
En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.
Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean. En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.
Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene ahora más de 70 años y es un chaman venerable y solitario.
“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.
“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando en mi mente su sabiduría mística. “Aún están dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría un libro entero intentar explicar esta técnica con la profundidad necesaria, para transmitir algo así como que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”.
Dr. Joe Vitale

"Cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”

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miércoles, 18 de marzo de 2015

Como comprender las Enfermedades por Christian Flèche - Biodescodificación



“Lo curioso en determinadas enfermedades es que no es que algo vaya mal, sino  que el alma las necesita para, a través de ellas, lograr algo que por otro camino sería imposible”.  
Bert Hellinger

lunes, 23 de febrero de 2015

Los hombros encorvados => causas emocionales

HOMBROS ENCORVADOS
Los hombros encorvados dan comúnmente lugar a expresiones como Joroba de Bisonte o Jorobado.
Además de todo lo que se refiere al dolor de hombro, los hombros encorvados simbolizan que dejo de luchar frente a la vida y su peso.
Ya no puedo llevarlo todo solo y creo que es sin esperanza.
Además de llevar todos mis numerosos problemas, tengo la sensación también de tener que llevar el peso de la gente que me rodea. “¡Su destino está entre mis manos!”. Arrastro mucha culpabilidad frente a mi pasado.
Si además mis hombros están crispados, hay un constante estado de tensión interior en mí.
Estoy constantemente al acecho, listo para resolver cualquier situación imprevista, tomando así la responsabilidad de la felicidad de los demás.
Acepto que es tiempo que cuida de mí y que deje que los demás se cuiden de su felicidad.
Este tipo de desviación pronunciada de mi columna vertebral también puede indicarme una obligación a la humildad.
Poco importa la razón anterior de mi estado, debo aprender a desarrollar la humildad porque este bloqueo energético procede de grandes iras pasadas que aún me afectan hoy y que se acompañan de mucha irritación frente a ciertas personas o ciertas situaciones.
Soy responsable al 100% de lo que me sucede, acepto mi elección, conscientemente o no, y soy responsable. Es probablemente el reto más grande de mi vida. Estoy a la escucha de mi voz interior, me guía en lo que debo hacer para ser más feliz. Un masaje o un tratamiento energético pueden ayudarme a centrarme en el tiempo presente y a tomar contacto con mi yo superior para reconocer mis propias necesidades.

Fuente: http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_ÍNDICE

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viernes, 20 de febrero de 2015

Causas emocionales de la TORTÍCOLIS

CUELLO - TORTÍCOLIS (ver también: COLUMNA VERTEBRAL - PARTE SUPERIOR DE LA ESPALDANUCA [...RÍGIDA])

La tortícolis es un síndrome, agudo o crónico, caracterizado por una inclinación de la cabeza sobre el cuello, que ocasiona una postura defectuosa, involuntaria, permanente o intermitente y, en general, dolorosa. Véase dolor en el cuello, agregando que es interesante señalar que en la descripción médica se dice que la tortícolis ocasiona una postura viciosa (esta palabra aquí significa tener una mala inclinación). Es posible que la persona que sufre de tortícolis se sienta prisionera en un círculo vicioso, es decir, en una situación en la cual se siente encerrada. Le resulta difícil vivir su momento presente.
Si el dolor le impide decir “no" con la cabeza, ello significa que esta persona desea profundamente decirle “no" a alguien o a algo, pero no se lo permite. Si el dolor le impide decir “SÍ”, quisiera decirle“SÍ” a una persona o a una situación. La persona que padece tortícolis adoptó una mala inclinación y debe rectificar, generalmente, corrigiendo.

El tortícolis demuestra, entre otras cosas, que vivo inseguridad. Tengo resistencias en ver todas las facetas de situaciones que estoy viviendo. Mis músculos del cuello se contraen, micuello se pone rígido y no consigo girar la cabeza. Mi inflexibilidad me impide apreciar la ayuda que desean traerme y que ayudaría a hacer evolucionar las cosas que me parecen difíciles. Prefiero mantener la cabeza derecha y asociar mi mal a un “enfriamiento”. Tengo interés en tomar consciencia de que esta frialdad más bien afectó mi corazón, provocando así un bloqueo de energía. Puedo también intentar huir de una situación incómoda que me pide afirmarme y tomar posición. También es importante que me pare para constatar en cuál dirección rechazo mirar o cuál es la cosa que me obstino en mirar, decir o hacer y que me “beneficia”... Si aceptase abrirme a un nuevo modo de ver las cosas o a nuevas ideas, mi vida sería quizás muy mejorada y mi torticolis desaparecería. ¿Quizás haya una persona, una cosa o una situación que quisiera y que, al mismo tiempo, no quisiera mirar a causa de mi timidez, mi vergüenza o mi sentido moral que es muy fuerte? Si la rigidez impide que mi cabeza gire de izquierda a derecha, puedo preguntarme si sé a quién o a qué me niego a decir “no”. Si al contrario, tengo dificultad para decir sí con mi cabeza, es quizás porque rechazo de entrada nuevas ideas. Mi cuerpo me dice de aceptar ver y apreciar el instante presente y reconocer todas las nuevas cosas que forman parte de mi vida.
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lunes, 16 de febrero de 2015

Causas emocionales de los "accidentes"

Fuente: http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_ACCIDENTE


ACCIDENTE

Un accidente es un suceso no previsto, por lo que es frecuente que se considere producto del azar. Con mucha frecuencia se oye decir que el azar no existe. Lo importante de un accidente es observar qué parte del cuerpo resulta herida, así como la gravedad de la lesión. Si el accidente produce una fractura, consulta dicha palabra, además de la presente.
El accidente se produce para que la persona se dé cuenta de que se siente culpable, que se acusa de algo en el nivel del YO SOY. Por ejemplo, una madre está realizando sus quehaceres y su hijo la llama desde otra habitación de la casa. Ella finge no haber oído porque le parece que puede esperar y, al seguir haciendo sus labores, se cae y se lastima una pierna. Si se hiciera la pregunta: “¿En qué estaba pensando?”, se daría cuenta de que se estaba sintiendo como una madre sin corazón. Por ello se lastimó la parte del cuerpo que contribuyó a que fuera una madre así. Tener un accidente es una de las formas que los seres humanos utilizan para neutralizar su culpabilidad. Creen que así pagan su culpa. Desafortunadamente, todo esto sucede de un modo inconsciente.
Cuando los efectos de un accidente son lo bastante graves para impedir que la persona trabaje o haga alguna cosa en especial, estamos ante una forma inconsciente de concedernos un descanso. Esta persona se sentiría demasiado culpable si decidiera conscientemente darse un respiro.
Debes revisar tu percepción mental de la culpabilidad. De acuerdo con nuestro sistema legal, una persona es declarada culpable cuando se comprueba, sin lugar a dudas, que quiso hacer daño intencionalmente. Te sugiero que te preguntes, cada vez que te acuses, si de veras tuviste la intención de causar daño. Si no fue así, deja de acusarte, pues no hay razón para el castigo.
En el ejemplo antes citado, ¿crees que la madre quería hacerle daño a su hijo? Por otro lado, cuando una persona es culpable, la ley de causa y efecto se ocupa de ella, porque todo nos regresa según nuestra intención. Una persona prudente y responsable se reconoce culpable cuando es el caso, pide perdón a la persona perjudicada y acepta la idea de que un día aquello le será devuelto. Al ser consciente, lo vivirá de una forma armoniosa, en la aceptación, y sabrá que todo está en orden, de acuerdo con la justicia divina.
Si tu accidente fue provocado de manera inconsciente para poder descansar, es importante que te des cuenta de que podías haberte permitido ese descanso sin causarte daño, utilizando un medio mucho más sencillo: plantear abiertamente tus necesidades.
Si tu accidente es importante y te produce un gran dolor, como en el caso de una FRACTURA, ello indica que tienes pensamientos de violencia hacia alguien; poco importa que seas consciente de ellos o no. Como no te puedes permitir este tipo de actitud y esta violencia ya no puede ser contenida, se vuelve contra ti. Debes liberarte y expresar lo que sientes hacia la persona involucrada, sin olvidar perdonarte por estos pensamientos.

El accidente suele ser sinónimo de culpabilidad. Está conectado con mis culpabilidades, con mi modo de pensar y con mi funcionamiento en la sociedad. También denota cierta reacción hacía la autoridad, incluso varios aspectos de la violencia. Puede suceder que tenga dificultad en afirmarme frente a esta autoridad, a hablar de mis necesidades, mis puntos de vista, etc. Entonces “me hago violencia” a mí - mismo. El accidente indica una necesidad directa e inmediata de pasar a la acción. La necesidad inconsciente de cambio es tan grande que el pensamiento usa de una situación extrema, incluso dramática para que tome consciencia que debo probablemente cambiar la dirección que actualmente estoy tomando.  Es una forma de auto - castigo consciente o inconsciente. La parte del cuerpo herida durante el accidente habitualmente ya está enferma o debilitada, bien por una enfermedad, una dolencia, un corte, una quemadura o cualquier predisposición a los accidentes. El accidente me permite observar esta debilidad haciéndola subir a la superficie. El accidente también es mi incapacidad a verme y a aceptarme tal como soy. Ya que soy responsable al 100% de mis actos y de mi vida entera, puedo explicarme más por qué me he atraído tal forma de accidente. ¿Atraído, dice Ud.? Sí, porque todo esto viene de mis pensamientos más profundos, de mis “patrones” (esquema de pensamiento que hace que se repitan acontecimientos en mi vida) o esquemas de pensamiento de infancia. Es muy posible que me atraiga castigos si, hoy, tengo la sensación de hacer algo y de no estar correcto. Exactamente como en mi infancia; me castigaban cuando no estaba correcto. Está esto grabado en mi mental y es tiempo de cambiar mi actitud. El lado “moral” del ser humano lo lleva a castigarse si se siente culpable, de aquí el dolor, las aflicciones y los accidentes. Es capital saber que puedo sentirme culpable en una situación cualquiera si y sólo sé que hago daño a otra persona. En todas las demás situaciones, soy responsable pero no culpable. Debo recordarme que soy mi propia autoridad (en el sentido de individuo). Necesito tomar mi lugar en el universo. Debo cesar de hacerme violencia. Como ya lo escribí anteriormente, el accidente está vinculado a la culpabilidad y ésta, al miedocon relación a una situación. El miedo a no estar correcto se percibe frecuentemente bajo el aspecto de la culpabilidad en vez del de la responsabilidad. Frecuentemente el accidente me obliga a cesar o frenar mis actividades. Sigue algún período de planteamiento. Manteniéndome abierto y objetivo con relación a mí - mismo, descubriré rápidamente la o las razones de dicho accidente. ¿Perdí el control de la situación? ¿Es para mí el momento de cambiar de orientación? ¿Tengo dificultad en escuchar los signos interiores o mi intuición, de tal modo que me atraigo un signo radicalen el plano físico? ¿Observé cómo se produjo el accidente? ¿Cuál era mi estado antes y después? Es muy importante volver a ver las condiciones que rodean el accidente; analizo las palabras usadas y tomo consciencia que ponen en evidencia lo que vivo en el momento del accidente. Observo todos los signos y símbolos de esta situación (accidente) y escucho mi voz interior para encontrar una solución que me evitará probablemente empeorar todo esto. La predisposición a los accidentes es un estado que se produce durante una relación conflictual con la realidad, la incapacidad de estar plenamente presente y consciente del universo tal y como se presenta a mí. Es como si quisiera estar en otro lugar. Estoy desconectado de lo que sucede alrededor mío, quizás porque encuentro mi realidad inaceptable o difícil de vivir. Necesito estar mejor conectado sobre mí - mismo para descubrir mi seguridad y mi confianza interiores.

martes, 10 de febrero de 2015

"SER en pareja" con María Guadalupe Buttera


¿Cómo hacer para lograr una relación sana de pareja?, ¿Cómo no perderse en el vínculo?, La pareja es un fiel espejo de nuestras carencias y heridas inconscientes de la infancias que no hemos resuelto? 


Librerías virtuales para adquirir los libros de María Guadalupe Buttera:

jueves, 15 de enero de 2015

VARICES => causas emocionales

Las varices son causadas por una dilatación excesiva y permanente de una o varias venas, acompañada de una alteración de la pared del vaso sanguíneo.
La persona que padece de várices es aquella que desea darse más libertad y tiempo libre, pero no sabe cómo hacerlo. Es del tipo que se hace cargo de muchas labores aunque le resulten pesadas y penosas, a causa de que exagera la importancia de sus preocupaciones. Al mismo tiempo le resulta difícil realizarlas con alegría. Puede ser una persona que se obliga a permanecer en una situación que odia. Por otro lado, observa la parte del cuerpo afectada por las várices para saber dónde se sitúa el problema.
Cuanto mayor sea la sensación de pesadez que te aportan las várices, más fuerte es el mensaje que recibes de que la vida te parece pesada y penosa. Es momento de saber que no necesitas estar dirigido por los "tienes que". Puedes permitirte un descanso temporal sin creer que, por ello, no eres una buena persona. La vocecita que siempre te empuja a hacer más o a hacerlo mejor, no es la voz de tu corazón. Deja que éste te dirija; él conoce mejor tus necesidades. Elige lo que quieres y lo que amas.

Las varices se sitúan habitualmente en las piernas. Son el resultado de venas hipertrofiadas. Mis piernas me permiten andar por la vida, desplazarme de un lugar a otro. 
Varices en las piernas demuestran una mala circulación. Así, puedo concluir que el lugar en el cual estoy ya no me conviene o que no me gusta lo que realizo actualmente. Ya no le encuentro alegría. Puede tratarse de una relación afectiva o incluso de un trabajo que se me ha hecho monótono. 
La sangre representa la alegría de vivir y la circulación del amor en mi Universo y mis venas son el medio de locomoción. La sangre en mis venas está en el camino de vuelta hacía el corazón, llevando con ella todo el amor que recibió del Universo.
La varicosidad puede indicar que un profundo conflicto emocional está directamente vinculado a la capacidad de amarme y de recibir todo este amor.
La dirección que tomo o el suelo en que estoy no me dan lo que estoy esperando, en el sentido emocional. Esto bloquea y alborota mi “movimiento emocional”.
Tengo la sensación de arrastrar  un peso enorme, como el preso que debe arrastrar constantemente su peso. Frecuentemente se trata de un peso financiero, el dinero causándome muchos dolores de cabeza y acechándome la avaricia
En general, tengo más la impresión de subir situaciones que de crearlas.
Varices en las piernas aparecen frecuentemente durante un embarazo, lo cual demuestra que ciertos temores están vinculados a este estado; como mujer embarazada, tengo miedo de compartir este amor con otra persona, perder mi individualidad en mi nuevo papel de madre. Me siento desbordado y tengo miedo de no realizarlo todo porque tengo tendencia a aumentar los pequeños detalles.
Entonces puede producirse el desánimo. Para restablecer esta situación, es importante que aprenda a amar lo que hago. Soy libre de elegir y circular libremente.

Fuentehttp://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_SANGRE_–_VARICES

La piel => causas emocionales

La piel recubre todo mi cuerpo y delimita lo que está “en el interior” y lo que está “en el exterior”, es decir mi individualidad. 

Por su superficie, mi piel es el órgano más importante de mi cuerpo. 

Es una capa protectora que delimita con precisión mi espacio vital y que deja translucir fielmente e inconscientemente mi estado interior. 

Si soy una persona dulce, también lo será mi piel. 

Si es muy grande mi sensibilidad, también mi piel será muy sensible. 
Al contrario, si soy más bien duro conmigo mismo o con los demás, mi piel será también muy dura y espesa. 

Si está irritada mi piel, hay algo o alguien en mi vida que me irrita. 


Una gran inseguridad hace que mi piel sea húmeda mientras que una piel que transpira mucho evacua las emociones que retengo y que necesito evacuar. La calidad de mis relaciones con el mundo exterior estará pues representada por el estado de mi piel.


Fuente: http://www.sanateysana.com/diccionarioemocional.html#_PIEL_(en_general)

miércoles, 7 de enero de 2015

La infección => causas emocionales

Fuente: Diccionario de las Enfermedades Emocionales
La infección se define por el desarrollo localizado o generalizado de un germen patógeno (el que conduce a la enfermedad) en el organismo, bien sean bacterias, virus, hongos o parásitos. Esta situación se produce cuando el sistema inmunitario no consigue combatir este germen invasor.
En mi vida, este germen puede estar vinculado a una situación o a una persona con quien vivo un conflicto, generalmente interior y que no expresé a nadie.
Al no haberse resuelto, éste brotará bajo forma de infección.
El hecho de vivir irritación o un trastorno debilita mi sistema inmunitario que no puede impedir que se manifieste una invasión.
Debo preguntarme:
¿Qué es lo que me irrita o me afecta tan profundamente?
Puedo vivir un desorden o un traumatismo emocional, una crisis familiar o en el entorno profesional, o vinculado al hecho que vivo demasiado estrés con la vida.
Debo aceptar los cambios en curso, dejando de lado la gran ira que pueda vivir.
La significación de esta ira será tanto más importante si la infección está acompañada de dolor o fiebre.
La infección subsistirá mientras no he arreglado la situación, y puedo tardar en hallar una solución porque tengo miedo de las consecuencias y de los cambios que esto traerá en mi vida.
La infección se produce generalmente después de un debilitamiento de mi sistema inmunitario, lo cual implica que es el amor de mí lo que está en juego.
Debo preguntarme cuáles son las actitudes, pensamientos que debo cambiar o las acciones que debo tomar para poner más amor en mi vida.
Sé que la gente feliz tiene un sistema inmunitario fuerte, entonces tomo los medios para que crezca el amor en mí y que así, el amor sea mi escudo, mi protección.

SISTEMA INMUNITARIO
La defensa de mi organismo está asegurada por un sistema de auto – protección, el cual es esencial para protegerme de las agresiones que vienen del exterior como las bacterias, los virus, los hongos microscópicos y todos los demás problemas potenciales. Sin el funcionamiento total y completo de este sistema, es la muerte.
Está en relación directa con mis estados emocionales y un profundo dolor en mi existencia puede reducir su fuerza de modo dramático.
Las células inmunes se desarrollan al principio en la médula ósea y las que se volverán células -T están transportadas, a su madurez, hasta la glándula timo situada cerca del corazón.
Su localización en relación al corazón me hace tomar mejor consciencia de la relación cuerpo – espíritu que existe.
El sistema inmunitario responde a los sentimientos y al conjunto de mis pensamientos, sean éstos positivos o negativos.
Así, todos mis pensamientos de ira, amargura, odio y resentimiento tendrán tendencia a debilitar mi sistema inmunitario.
Por otro lado, todos los pensamientos de amor, armonía, belleza y paz interior tendrán tendencia a reforzar mi sistema inmunitario.
El timo es la glándula endocrina que está asociada al chakra (centro de energía) del corazón.
Por lo tanto, cuando mi sistema inmunitario está afectado, mi necesidad de amor es también muy grande.
Mi mismo cerebro está muy vinculado a mi sistema inmunitario y ciertos estados mentales tendrán un poderoso efecto pudiendo afectar el funcionamiento de mi sistema.